Cuenta mi abuelo que antes, el actual pueblo de Acora fue poblado por los incas, ellos habían llevado agua de uno de los ojos del cerro Frailini por canales hechos por robustos trabajadores.
Unos tomaban medidas con los pies, dando pasos, y otros traían piedras talladas en exactitud. Así iban construyendo los trabajadores mientras que sus esposas e hijas iban celebrando el trabajo, preparando fiambre con papas, chuños, habas, frituras de quinua y charqui de alpaca.
Ya concluida la obra, tuvieron que soltar el agua ; pero antes hicieron el pago a la Pachamama en agradecimiento por su dádiva, luego soltaron la culebra grande de contextura gruesa de colores plomo oscuro y plomo claro.
La culebra salió con mucha ira capaz de enfrentarse a cualquiera y era la que guiaba el agua por el canal. Iba muy enfurecida y justo cuando iba salirse del canal una anciana foránea que caminaba por el lugar, la culebra la chicoteó con su cola y la mordió por todo el cuerpo con sus dientes venenosos, mientras la anciana no hacia mas que defenderse con una piedra, golpeando a su atacante en la cabeza.
Cuando el agua alcanzó a los 6 a 7 metros, la culebra dio la orden que regresaba el líquido y este tomó otro rumbo dentro de la tierra. Esto ocurrió en la localidad de Chucuito, mientras que otros se fueron a una zona de Lago de Acora, donde se encontraba el líquido que tanto necesitaban.
"Bendita sea el agua por ser fuente de vida y cuando es bendecida muestra poderes de crianza".
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